Definición e Historia

¿Qué son las Terapias Ecuestres?

Basándonos en la terminología recogida en el sector, las Terapias Ecuestres o Intervenciones Asistidas con Caballos son todas aquellas actividades destinadas a la rehabilitación o ayuda de personas con diversidad funcional y/o en situación de vulnerabilidad en las que el caballo y el entorno en el que se desarrolla la actividad se convierten en el medio facilitador de la terapia para alcanzar los objetivos propuestos para cada usuario o colectivo.

El objetivo final de las terapias es mejorar la calidad de vida de sus beneficiarios, favoreciendo su autonomía e integración social.

Un poco de Historia

En las referencias bibliográficas actuales nos encontramos con que el acompañamiento terapéutico de los caballos es algo que se produce desde tiempos Antes de Cristo. Concretamente, los griegos aconsejaban paseos a caballo como medida para mejorarla autoestima de personas con enfermedades sin cura.

Si bien, de forma más precisa se puede hacer referencia a Hipócrates (458-377 a.c.) que en su libro Las Dietas recomendaba la equitación para «regenerar la salud y preservar el cuerpo humano de muchas dolencias y sobre todo en el tratamiento del insomnio». En su relato también afirmaba que la equitación practicada al aire libre hace que los músculos mejoren su tono.

Pero otros profesionales médicos griegos como Asclepíades de Prusia (124-40 a.C.) la veía positiva para enfermos de gota, epilepsia, parálisis, apoplejía, etc.; y Claudio Galeno (129-199), como médico del Emperador Marco Aurelio, también le recomendaba su práctica para ser más ágil y rápido.

Muy posteriormente se encuentran referencias de Merkurialis (1569) en su obra El arte de la gimnasia hace mención a que la equitación no solo ejercita el cuerpo, sino también los sentidos, o la importancia del trabajo del médico alemán Samuel J. Quelmaz (1697-1758) con su obra sobre la salud a través de la equitación, en la que por primera vez se hace mención al movimiento tridimensional del dorso del caballo.

Incluso Diderot Friedrich Hoffman, químico y médico alemán (1660-1742), en su libro “Instrucciones importantes como una persona puede mantener la salud y librarse de graves dolencias con la práctica racional de ejercicios físicos”, define el paso del caballo como el andar más saludable; o el propio Denis Diderot, filósofo y escritor francés (1713-1784), en su enciclopedia mencionó que la equitación estimulaba el movimiento de los músculos, teniendo influencia en todo el cuerpo para mantener una buena salud y para encontrarla.

Sin duda, son incontables las referencias históricas sobre los beneficios de montar a caballo pero ya en el Siglo XX, varios hechos son los que marcan su actual consideración:

Liz Hartel, campeona danesa de adiestramiento, sufre poliomielitis en 1943 que la deja en silla de ruedas. Tras un intenso trabajo, consigue volver a montar a caballo y obtener una medalla de plata en 1952 en los Juegos Olímpicos de Helsinki. Su fisioterapeuta, la noruega Elisabeth Bodiker, sorprendida por el resultado, opta por hacer que jóvenes con discapacidad monten a caballo en su clínica, y con los excelentes resultados que consigue las autoridades noruegas en 1953 abren un centro ecuestre para niños/as con discapacidad.

En Francia, el fisioterapeuta Hubert Lallery, es el primero que en 1962 hace un estudio de la utilización del caballo para re-educar en el tratamiento de enfermedades, y eso le lleva a fundar la primera Asociación Nacional de Reeducación por la Equitación (A.N.D.R.E.).

Posteriormente,  junto con Renée de Lubersac, también analista sobre el movimiento del caballo y sus beneficios, crean en 1970 La asociación nacional HANDI- CHEVAL con el objetivo de desarrollar la práctica de las actividades ecuestres para personas con diversidad funcional.

Los trabajos de este último autor son la base para fundar en 1971 la Asociación por la especialización, la enseñanza y la búsqueda en las terapias de aproximación corporal (ASERTAC) y luego en 1986, la Federación Nacional de Terapia con el Caballo (FENTAC).

Desde entonces, han empezado a proliferar los centros y profesionales especializados.

Conoce las diferentes modalidades de Terapia Ecuestre que pueden ser llevadas a cabo

¿Qué tipo de Terapias Ecuestres hay y cuáles son sus diferencias?

Las actividades ecuestres dirigidas a personas con discapacidad engloban tanto actividades con fines terapéuticos como deportivos y de ocio.

A la hora de organizar una actividad ecuestre dirigidas a personas con discapacidad debemos tener claramente diferenciado cual es la finalidad de la misma y el colectivo de personas con discapacidad al que va dirigido la actividad. Estos dos aspectos van a diferencian unas actividades de otras.

A nivel internacional, cuando los fines de una actividad ecuestre dirigida a personas con discapacidad están dentro de los programas de atención y rehabilitación de la persona hablamos de HIPOTERAPIA, REHABILITACION POR LA EQUITACIÓN, EQUITACIÓN TERAPÉUTICA, TERAPIA ECUESTRE, TERAPIA ASISITIDA POR CABALLOS.

Cuando la persona con discapacidad práctica la equitación como un deporte o como una actividad de ocio y tiempo libre sin tener programada una intervención terapéutica hablamos de DISCIPLINA PARAECUESTRE, EQUITACIÓN ADAPTADA o DEPORTE ECUESTRE ADAPTADO, DOMA ADAPTADA, DOMA PARAECUESTRE.

Dentro de las actividades con fines deportivos se pueden encontrar algunas como las siguientes:

  • Doma Clásica Adaptada
  • Deporte Ecuestre Adaptado
  • Enganche adaptado
  • Iniciación a la equitación
  • Volteo adaptado
  • Etc.

Y dentro de las terapéuticas se pueden distinguir dos grandes grupos en función de los beneficiarios y los objetivos.

 

  • HIPOTERAPIA: Actividades ecuestres con fines terapéuticos dirigidas a personas con discapacidad con una afectación grave, en la que el jinete no puede realizar acciones sobre el caballo y la actividad está dirigida por un terapeuta.

En definitiva, cualquier alteración tanto física como psíquica que le impida al jinete trabajar con autonomía a caballo y, por tanto, la realización de acciones directas del paciente en la dirección, manejo y cuidado del animal. La persona con discapacidad no puede dirigir el caballo, ni comunicarse con él bien por un impedimento físico o psíquico, no participa de forma activa (terapia pasiva).

En Alemania y otros países de centro Europa hablan de HIPOTERAPIA para referirse una fisioterapia a caballo, excluyendo de esta terminología a personas con trastornos psiquiátricos, del comportamiento y de la conducta que también impiden la autonomía y la comunicación con el animal.

 

  • EQUINOTERAPIA: Terapia por la equitación. Los beneficiarios no están tan afectados como para no poder participar en la actividad ecuestre de forma activa y pueden ejercer acciones sobre el caballo, comprendiendo que sus acciones crean respuesta en el caballo.

 

Terminología y Características de la Actividad Ecuestre Adaptada.

Terminología y Características de la Actividad Ecuestre Adaptada. Fuente: Fundación Caballo Amigo.